Gasolina regular seguirá debajo de 24 pesos hasta febrero de 2027: así opera el acuerdo y dónde no se cumple

Estación de servicio en México con dispensadores de gasolina regular y diésel

La presidenta Claudia Sheinbaum formalizó el lunes 31 de agosto de 2026, en Palacio Nacional, la renovación por seis meses del acuerdo voluntario entre el Gobierno federal y el sector gasolinero para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro y el diésel por debajo de 27 pesos, con condiciones diferenciadas en las franjas fronterizas. La extensión fue anunciada previamente por la Comisión Nacional de Energía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), y estará vigente aproximadamente hasta febrero de 2027. ([gob.mx](https://www.gob.mx/profeco/prensa/obierno-federal-y-sector-gasolinero-acuerdan-renovar-por-seis-meses-mas-la-estrategia-nacional-para-estabilizar-el-precio-de-la-gasolina-regular-y-el-diesel?idiom=es-MX&utm_source=openai))

La medida busca limitar el impacto de los combustibles sobre la inflación y los costos de transporte, manufactura, distribución y logística. Sin embargo, la cifra de 24 pesos no debe interpretarse como un precio único ni como un tope legal aplicable de manera automática a todas las estaciones. Se trata de una estrategia voluntaria: cada permisionario continúa reportando sus precios y puede haber diferencias por región, marca, costos de traslado, competencia local y margen comercial. La propia plataforma de Profeco advierte que sus precios son referencias sujetas a cambios. ([combustibles.profeco.gob.mx](https://combustibles.profeco.gob.mx/))

En breve

  • La gasolina regular se mantiene como referencia por debajo de 24 pesos por litro y el diésel por debajo de 27 pesos.
  • El acuerdo se renovó por seis meses, pero no sustituye la libertad de precios ni convierte la referencia en un precio obligatorio para cada estación.
  • Profeco registró, para el periodo del 19 al 25 de agosto, estaciones de gasolina regular desde 23.13 pesos por litro y de diésel desde 26.88 pesos, aunque también documentó precios por encima de las referencias.

La diferencia entre el precio pactado y el precio observado

El reporte de Profeco fechado el 31 de agosto, con información comercial del 19 al 25 de agosto, muestra que el cumplimiento no es homogéneo. En gasolina regular, la estación con el precio más bajo entre las seleccionadas por la autoridad fue una Pemex en San Luis Potosí, con 23.13 pesos por litro y un margen estimado de 1.72 pesos. En el extremo contrario, una estación Gulf de Cancún, Quintana Roo, apareció con 25.39 pesos y un margen de 3.06 pesos.

La diferencia entre ambos casos es de 2.26 pesos por litro. Esto ayuda a explicar por qué el promedio nacional puede ubicarse por debajo de 24 pesos sin que todos los consumidores encuentren ese precio en su localidad. El informe también reportó precios de 23.39 pesos en una estación Mobil de Puebla, 23.69 pesos en una Pemex de Morelia y 23.98 pesos en una Pemex de Mérida. ([combustibles.profeco.gob.mx](https://combustibles.profeco.gob.mx/qqpgasolina/2026/QQPGASOLINA_083126.pdf))

En diésel, la dispersión es todavía mayor. La estación más barata de la muestra se ubicó en Toluca, Estado de México, con 26.88 pesos por litro y un margen estimado de 1.41 pesos. La más cara fue una estación BP en Puebla, con 29.99 pesos y un margen de 4.52 pesos. La diferencia entre ambos precios alcanza 3.11 pesos por litro, una brecha relevante para empresas de autotransporte, operadores logísticos y flotas que consumen cientos o miles de litros por semana.

Otros registros del mismo reporte ubicaron el diésel en 26.89 pesos en Culiacán, 26.90 pesos en Irapuato, 26.92 pesos en Coatzacoalcos y 26.97 pesos en Tuxtla Gutiérrez. En contraste, se observaron precios de 28.29 pesos en Cancún, 28 pesos en Ramos Arizpe y 27.99 pesos en Gómez Palacio y La Paz. La comparación muestra que el costo de abastecimiento y la competencia regional pesan tanto como la marca visible en el anuncio. ([combustibles.profeco.gob.mx](https://combustibles.profeco.gob.mx/qqpgasolina/2026/QQPGASOLINA_083126.pdf))

Quién absorbe el costo de mantener los precios

La contención no recae en un solo participante. El primer componente es fiscal: la Secretaría de Hacienda ajusta semanalmente el estímulo al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), de modo que el consumidor pague una menor carga tributaria cuando aumentan las referencias internacionales o la volatilidad del petróleo. Ese estímulo reduce los ingresos potenciales del Gobierno por cada litro vendido, aunque su magnitud cambia semana a semana y no equivale a un subsidio fijo durante los seis meses del acuerdo.

El segundo componente corresponde a comercializadores, importadores y proveedores, que pueden ofrecer descuentos o precios de suministro menores a sus referencias para facilitar que el producto llegue al consumidor por debajo de 24 o 27 pesos. El tercero recae en las estaciones de servicio, que ajustan sus márgenes de intermediación. El esquema, por tanto, es tripartita: Hacienda aporta mediante el IEPS, la cadena de suministro mediante condiciones comerciales y los gasolineros mediante menores márgenes. ([elfinanciero.com.mx](https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2026/08/31/dame-mas-gasolina-sheinbaum-mantendra-el-precio-de-los-combustibles-por-seis-meses/?utm_source=openai))

La presión para las finanzas públicas es uno de los puntos que conviene seguir. El Financiero reportó que entre enero y julio de 2026 los ingresos por IEPS de gasolinas y diésel sumaron 246 mil 871 millones de pesos, una cifra 2.1% menor en términos reales frente al mismo periodo del año anterior. El dato no permite atribuir toda la disminución exclusivamente al acuerdo, porque también intervienen el precio internacional, el volumen vendido y los porcentajes semanales del estímulo, pero sí ilustra el costo fiscal potencial de amortiguar la volatilidad. ([elfinanciero.com.mx](https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2026/08/31/dame-mas-gasolina-sheinbaum-mantendra-el-precio-de-los-combustibles-por-seis-meses/?utm_source=openai))

Acuerdo voluntario no es lo mismo que estímulo fiscal

Ambos mecanismos operan sobre partes distintas de la formación del precio. El estímulo fiscal modifica temporalmente la cuota efectiva del IEPS que se incorpora al precio de los combustibles. El acuerdo voluntario, en cambio, coordina compromisos comerciales entre autoridades, proveedores y estaciones para que el precio final no rebase las referencias convenidas en la mayor parte del mercado.

Por eso una estación puede vender por encima de 24 pesos aun cuando el Gobierno haya aumentado el estímulo fiscal. El impuesto reducido no elimina los costos de adquisición, transporte, almacenamiento, operación, financiamiento ni el margen empresarial. Tampoco uniforma las condiciones de las ocho regiones consideradas por Profeco, que incluyen desde el noroeste y el norte hasta el golfo y el sureste.

La estrategia también excluye a la gasolina Premium como objetivo principal. En el reporte de Profeco del 19 al 25 de agosto, este combustible tuvo un promedio nacional de 28.53 pesos por litro, frente a 23.68 pesos para la gasolina regular y 27.01 pesos para el diésel. Esa diferencia importa para consumidores y empresas que utilizan combustibles de mayor octanaje, porque la referencia de 24 pesos no aplica a la Premium. ([combustibles.profeco.gob.mx](https://combustibles.profeco.gob.mx/qqpgasolina/2026/QQPGASOLINA_083126.pdf))

Qué significa para la industria y el transporte

Para la industria manufacturera y las cadenas de suministro, la renovación ofrece previsibilidad de corto plazo, pero no elimina el riesgo energético. El diésel es un insumo directo para el autotransporte de carga, la distribución de última milla, maquinaria móvil, construcción y algunas operaciones agrícolas. Una brecha de tres pesos por litro entre estaciones puede modificar el costo de una ruta, especialmente cuando la empresa no tiene convenios de suministro o debe cargar combustible en corredores con poca competencia.

La señal más importante del acuerdo es temporal: el Gobierno gana seis meses para contener el traslado de los precios energéticos a otros bienes, mientras el sector privado evita ajustes bruscos al consumidor. Pero la estabilidad dependerá de la cotización internacional del crudo, el tipo de cambio, los costos de importación, la disponibilidad regional y la capacidad de las estaciones para sostener márgenes reducidos.

Para los consumidores, la recomendación práctica es comparar el precio por estación y no asumir que la marca garantiza el menor costo. Profeco publica precios reportados por los permisionarios y los presenta como referencias; el precio exhibido en el dispensario es el que debe prevalecer al momento de la compra. La extensión del pacto limita la presión promedio, pero no borra las diferencias entre estados, municipios, regiones y tipos de estación.

Fuentes consultadas

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