El Gobierno de México dictaminó favorablemente 148 de 173 proyectos de inversión en bienes nuevos de activo fijo revisados entre septiembre de 2025 y junio de 2026, como parte de los estímulos fiscales del Plan México. Las iniciativas, presentadas por empresas de distintos sectores productivos, representan inversiones proyectadas por 987.5 millones de dólares y fueron reportadas en los anexos del Segundo Informe de Gobierno 2025-2026. La Jornada y Excélsior coincidieron en los datos centrales.
La cifra equivale a una aprobación de aproximadamente 85.5% de las solicitudes revisadas. Sin embargo, el dato requiere una lectura más precisa para evitar una confusión relevante para la industria: los 987.5 millones de dólares no son el monto de los estímulos fiscales entregados por el gobierno, sino el valor de las inversiones asociadas con los proyectos que obtuvieron un dictamen favorable.
En breve
- Se aprobaron 148 de 173 proyectos revisados entre septiembre de 2025 y junio de 2026.
- Las inversiones previstas suman 987.5 millones de dólares en 11 ramas productivas.
- El siguiente indicador será la ejecución: cuánto capital se desembolsa, dónde se instala y qué empleo y proveeduría genera.
Qué aprobó el Gobierno federal
El mecanismo forma parte del decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 21 de enero de 2025 para apoyar la estrategia nacional denominada Plan México. El instrumento contempla estímulos para nuevas inversiones en bienes de activo fijo, así como deducciones adicionales relacionadas con capacitación e innovación. También establece un Comité de Evaluación integrado por representantes de las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Economía, con participación del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización. El decreto puede consultarse en el DOF.
En términos operativos, una resolución favorable permite emitir una constancia de cumplimiento para que el contribuyente pueda aplicar los beneficios previstos, siempre que cumpla con los requisitos del decreto y sus lineamientos. La aprobación, por tanto, no significa que el erario haya transferido 987.5 millones de dólares ni que las empresas hayan gastado ya esa cantidad.
El estímulo está diseñado principalmente para acelerar el reconocimiento fiscal de inversiones productivas. La deducción inmediata puede mejorar el flujo de efectivo de una compañía durante los primeros años de un proyecto, al permitir que una proporción relevante del monto invertido se deduzca antes que bajo el esquema ordinario. El beneficio puede ser importante para plantas, ampliaciones, maquinaria, equipo especializado y otros activos vinculados con la operación productiva, pero su efecto final depende del calendario de compra, puesta en marcha y generación de utilidades de cada empresa.
Los sectores abarcan buena parte de la manufactura
Los 148 proyectos se distribuyen en actividades como agroindustria, automotriz, bienes de consumo, construcción, industria farmacéutica, plástico y cartón, logística, metalmecánica, minería, química y transporte. La amplitud de la lista muestra que el Plan México no está limitado a una sola industria exportadora: intenta articular actividades manufactureras, transformación de materias primas, movilidad y servicios vinculados con las cadenas de suministro.
Para el sector automotriz y la metalmecánica, el atractivo puede estar en la ampliación de capacidades, la fabricación de componentes y la sustitución de importaciones. En farmacéutica y química, el impacto potencial se relaciona con una mayor producción local de insumos y productos terminados. En logística y transporte, los proyectos pueden reforzar almacenamiento, distribución y conectividad industrial. La agroindustria, por su parte, puede beneficiarse de inversiones en procesamiento, empaque y conservación.
No obstante, la información pública citada en el informe y retomada por los medios consultados no ofrece, en las publicaciones revisadas, un desglose completo por empresa, estado, monto individual, tipo de activo o calendario de ejecución. Esa ausencia limita la posibilidad de determinar si los recursos se concentran en ampliaciones de compañías instaladas, nuevas plantas, centros logísticos o proyectos de modernización tecnológica.
La diferencia entre proyecto aprobado y capital ejercido
En política industrial, anunciar una cartera aprobada es apenas la primera etapa. Después deben ocurrir la adquisición de terrenos o instalaciones, la compra e instalación de maquinaria, la contratación de personal, la obtención de permisos, la conexión a energía y agua, y la integración de proveedores. Cualquiera de esos pasos puede modificar el calendario, el monto final o incluso la viabilidad del proyecto.
Por eso, los 987.5 millones de dólares deben tratarse como una expectativa de inversión vinculada con proyectos autorizados, no como una entrada inmediata de capital a México. Tampoco es correcto sumar automáticamente esta cifra a los registros de inversión extranjera directa: un proyecto puede ser nacional, extranjero o mixto, y el monto reportado bajo el programa tiene una finalidad específica distinta de la estadística general de flujos de capital.
La diferencia también importa para medir el costo fiscal. El valor de los activos que las empresas planean adquirir no equivale al dinero que dejará de recaudar el gobierno mediante deducciones. El impacto presupuestario dependerá de la base gravable de cada contribuyente, del ejercicio fiscal en que aplique el beneficio, del porcentaje autorizado y del cumplimiento de las condiciones establecidas.
El reto: convertir incentivos en capacidades productivas
El Plan México busca fortalecer la producción nacional, promover la sustitución de importaciones, impulsar la capacitación dual y elevar la innovación. Para evaluar si el programa cumple esos objetivos, será necesario observar indicadores más concretos que el número de constancias emitidas.
- Porcentaje de proyectos que inicia obras, compra maquinaria y entra en operación.
- Empleos directos creados, permanencia de las plazas y nivel salarial.
- Participación de proveedores mexicanos, especialmente pequeñas y medianas empresas.
- Incremento de la producción nacional y reducción verificable de importaciones.
- Patentes, certificaciones, procesos tecnológicos o programas de capacitación derivados de las inversiones.
- Distribución territorial de los proyectos y presión que ejercerán sobre infraestructura, energía, agua y transporte.
La capacitación dual y la innovación aparecen como componentes relevantes del esquema. Excélsior reportó que las acciones asociadas con los proyectos incidieron en programas que combinan aprendizaje escolar y práctica laboral, además de iniciativas de innovación. El punto decisivo será saber cuántas empresas formalizan convenios, cuántos trabajadores se incorporan y si esas capacidades permanecen en las regiones donde se instalan las inversiones.
También será importante seguir la proveeduría. Una planta puede elevar sus compras locales y generar un efecto multiplicador, pero también puede operar con insumos importados y limitar el beneficio para fabricantes nacionales. En ese caso, la inversión aumenta la capacidad instalada sin necesariamente profundizar el contenido mexicano de las cadenas productivas.
Un primer avance, no el resultado final
La aprobación de 148 proyectos representa un avance administrativo y una señal de que existe demanda empresarial por utilizar los incentivos del Plan México. El dato es significativo por la diversidad sectorial y porque coloca a la política industrial en una fase de seguimiento operativo.
Pero la evaluación real comenzará con la ejecución. El Gobierno federal deberá transparentar qué empresas recibieron las constancias, en qué entidades se ubican, cuánto corresponde a nuevas plantas y cuánto a ampliaciones, así como los plazos para ejercer las inversiones. Para las compañías, el reto será transformar una ventaja fiscal en más productividad, empleos especializados y vínculos con proveedores nacionales.
En otras palabras, el resultado no se medirá por los 987.5 millones de dólares anunciados, sino por la parte que efectivamente llegue a maquinaria, infraestructura y procesos productivos dentro de México. El Plan México tendrá impacto industrial sólo si el aval fiscal se convierte en activos operando, trabajadores capacitados, proveedores integrados y producción efectiva.
Fuentes consultadas
- Diario Oficial de la Federación, decreto de estímulos fiscales para apoyar el Plan México, 21 de enero de 2025.
- La Jornada, Inversiones dentro del Plan México alcanzan los 987.5 mdd, 1 de septiembre de 2026.
- Excélsior, Inversiones por 987 mdd apoyan la estrategia del Plan México, 1 de septiembre de 2026.
- Proyectos México, Gobierno de México, información general sobre el Plan México.











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