La Secretaría de Hacienda y Crédito Público perfila para 2027 una estrategia de recaudación con mayor participación del sector externo. El secretario Édgar Amador Zamora adelantó el domingo 30 de agosto, durante la reunión plenaria de Morena en la Cámara de Diputados, que el gobierno buscará balancear la base tributaria y considerar a las actividades vinculadas con el comercio exterior como una fuente relevante de ingresos. El Paquete Económico 2027 deberá entregarse formalmente al Congreso, a más tardar, el 8 de septiembre de 2026. La Jornada reportó el adelanto del secretario.
El anuncio todavía no equivale a una reforma fiscal ni permite saber qué impuestos, tasas, obligaciones o sectores cambiarán. Su importancia está en la señal: Hacienda estudia que una parte mayor del esfuerzo recaudatorio provenga de operaciones internacionales, aduanas y empresas con exposición a cadenas globales de suministro, mientras mantiene el discurso de no aumentar la estructura general de la carga fiscal.
En breve
- Hacienda presentará el Paquete Económico 2027 a más tardar el 8 de septiembre de 2026.
- Édgar Amador Zamora dijo que se busca ampliar y balancear la base tributaria, con un papel relevante para el sector externo.
- La revisión clave será distinguir entre mayor fiscalización y nuevos impuestos, además de verificar cuánto espacio queda para infraestructura, inversión y programas sociales.
Qué significa poner al sector externo en el centro
En términos operativos, el sector externo no es un contribuyente único. Incluye las importaciones de bienes, las operaciones aduaneras, el IVA y otros gravámenes asociados a mercancías que ingresan al país, así como las transacciones de empresas multinacionales, los pagos transfronterizos y las estructuras de precios entre compañías relacionadas.
Por eso, la frase de Hacienda puede traducirse en varias líneas de trabajo. Una es elevar la eficiencia de la fiscalización aduanera para detectar subvaluación, clasificación arancelaria incorrecta, uso indebido de preferencias comerciales o inconsistencias entre lo declarado en pedimentos y los registros fiscales. Otra es revisar operaciones de grupos multinacionales que trasladan utilidades, costos o regalías entre jurisdicciones. Una tercera posibilidad es ajustar reglas de cumplimiento sin modificar las tasas generales de los impuestos.
Estas son áreas de seguimiento y no medidas confirmadas para 2027. La versión formal del paquete deberá precisar si se trata de cambios legales, nuevas facultades para el Servicio de Administración Tributaria y la Agencia Nacional de Aduanas de México, controles digitales, modificaciones arancelarias o una combinación de esas herramientas.
La señal ya estaba en los Pre-Criterios 2027
El planteamiento presentado ante Morena no aparece aislado. En los Pre-Criterios de Política Económica 2027, entregados por Hacienda en abril, la dependencia señaló que la recaudación tributaria estaría respaldada por la eficiencia recaudatoria, el fortalecimiento de la vigilancia aduanera y la actualización de aranceles para países sin tratado comercial con México.
Ese documento también estimó que los ingresos tributarios alcanzarían un máximo histórico equivalente a 15.6% del Producto Interno Bruto. Para 2027, Hacienda calculó ingresos presupuestarios por alrededor de 8.832 billones de pesos y un gasto neto pagado cercano a 10.024 billones, con un balance presupuestario negativo de aproximadamente 1.192 billones. El saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público fue proyectado en cerca de 21.849 billones de pesos.
Las cifras son preliminares y pueden cambiar en el paquete que se entregue al Congreso. Sin embargo, permiten entender el reto: el gobierno pretende sostener prioridades de inversión y bienestar mientras reduce gradualmente sus desequilibrios fiscales. En ese escenario, mejorar el cumplimiento en operaciones internacionales puede generar recursos sin anunciar un aumento generalizado de tasas, aunque sus costos administrativos podrían recaer en las empresas.
Los Pre-Criterios 2027 de Hacienda también plantearon un crecimiento económico de entre 1.9% y 2.9% para 2027, un supuesto que será determinante para calcular los ingresos esperados.
Quiénes deben revisar la propuesta
El primer grupo está integrado por importadores directos y empresas manufactureras que dependen de insumos extranjeros. Automotriz, electrónica, maquinaria, dispositivos médicos, químicos, alimentos procesados y bienes de capital podrían enfrentar mayores requerimientos documentales si se endurecen los controles sobre origen, valor, clasificación o trazabilidad de mercancías.
También deberán seguir el proceso las compañías que operan bajo programas de importación temporal y exportación, particularmente las vinculadas con la manufactura de exportación. En estos modelos, una modificación en los controles aduaneros puede afectar tiempos de despacho, garantías, conciliación de inventarios y costos logísticos, aunque no cambie formalmente la tasa de un impuesto.
El segundo grupo son las empresas multinacionales con operaciones entre filiales. Si el paquete incluye medidas contra la planeación fiscal agresiva, el foco podría estar en deducciones, pagos por servicios intragrupo, intereses, regalías, reestructuras corporativas y mecanismos para trasladar utilidades. No obstante, cualquier cambio deberá observar los tratados internacionales y las reglas aplicables a precios de transferencia.
El tercer grupo es el de agentes aduanales, operadores logísticos, recintos fiscalizados y proveedores de tecnología para comercio exterior. Una política de mayor control puede aumentar la demanda de sistemas de trazabilidad, análisis de riesgo, gestión documental y conciliación entre facturas, pedimentos, inventarios y registros contables.
La promesa de no aumentar impuestos aún debe comprobarse
Amador Zamora sostuvo que Hacienda ha logrado elevar la recaudación sin aumentar la estructura de la carga fiscal. La declaración apunta a una estrategia basada en eficiencia y cumplimiento, pero no descarta que el Congreso discuta cambios específicos en impuestos o derechos.
De hecho, durante la misma jornada legisladores de Morena anticiparon propuestas contra la planeación fiscal agresiva y mencionaron la posibilidad de aplicar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a alimentos con alto contenido de sodio, así como elevar la tasa a bebidas alcohólicas. Esas iniciativas fueron presentadas como propuestas parlamentarias y no como parte de un proyecto formal de Hacienda, por lo que todavía no deben considerarse decisiones aprobadas.
La diferencia será relevante para las empresas. Una mayor fiscalización puede exigir más controles y generar créditos fiscales cuando existan inconsistencias; una modificación legal, en cambio, puede alterar directamente márgenes, precios, contratos y decisiones de inversión. El paquete deberá mostrar cuál de las dos rutas predomina.
El impacto sobre inversión pública y cadenas de suministro
La recaudación adicional no es un objetivo aislado. Morena señaló que busca fortalecer los ingresos, proteger programas sociales e impulsar la inversión pública frente a un entorno internacional marcado por incertidumbre comercial, tensiones energéticas y bajo dinamismo en algunas actividades.
Para la industria, la pregunta será cuánto de los recursos adicionales se dirigirá a infraestructura carretera, puertos, ferrocarriles, energía, agua, seguridad logística y digitalización aduanera. Esos rubros inciden directamente en la competitividad de las cadenas de suministro y pueden compensar parte de los costos derivados de mayores obligaciones de cumplimiento.
El seguimiento al Paquete Económico 2027 deberá concentrarse en cuatro documentos: la iniciativa de Ley de Ingresos, el proyecto de Presupuesto de Egresos, los Criterios Generales de Política Económica y las propuestas de reformas fiscales o aduaneras. Sólo con esa documentación será posible saber si el sector externo aportará más por crecimiento, por control de evasión y contrabando, por cambios arancelarios o por nuevas obligaciones para las empresas.
Qué debe revisar el sector productivo
- Los cambios en la Ley Aduanera y en la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación.
- Las reglas para operaciones entre partes relacionadas y pagos transfronterizos.
- Las metas de recaudación aduanera y los supuestos de crecimiento de importaciones y exportaciones.
- El presupuesto asignado a infraestructura, energía, transporte y modernización de las aduanas.
- La diferencia entre medidas de fiscalización, ajustes administrativos y aumentos efectivos de tasas.
Hasta el 31 de agosto de 2026, el anuncio de Hacienda funciona como una orientación política, no como una definición normativa. La fecha decisiva será el 8 de septiembre, cuando el gobierno entregue el paquete completo y el Congreso pueda evaluar si la promesa de ampliar la base tributaria sin elevar la carga fiscal es compatible con las medidas concretas, las metas de gasto y las necesidades de inversión de la economía mexicana.











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