La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el 25 de agosto de 2026, en Palacio Nacional, un decreto para crear 12 mil 750 consultorios de atención primaria del Servicio Universal de Salud en 24 estados donde opera el IMSS-Bienestar, con el objetivo de ponerlos en funcionamiento en enero de 2027. En paralelo, el Gobierno federal anunció que las Farmacias del Bienestar ampliarán gradualmente su cobertura desde el 1 de septiembre y llegarán a una red de 6 mil 567 puntos, incluidas mil máquinas automatizadas para entregar medicamentos mediante códigos QR.
El anuncio representa una ampliación relevante de la infraestructura de primer nivel, pero su resultado no dependerá sólo del número de consultorios comprometidos. La capacidad real estará determinada por la disponibilidad de inmuebles, personal médico y de enfermería, conectividad, equipamiento, medicamentos y mecanismos de referencia hacia hospitales. Para una red de esta escala, el calendario de implementación y la trazabilidad de cada punto serán tan importantes como la meta nacional.
Qué incluye el nuevo Servicio Universal de Salud
De acuerdo con la información presentada por la Presidencia y retomada por Excélsior, los 12 mil 750 consultorios tendrán un médico, equipo homologado, computadora, conexión a internet y capacidad para referir a pacientes que requieran atención de segundo nivel. El esquema contempla dos turnos entre semana, de 8:00 a 20:00 horas, y una jornada de 8:00 a 14:00 horas durante los fines de semana.
La red se integrará mediante una combinación de infraestructura nueva y espacios ya existentes. El subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, explicó que habrá consultorios en Unidades de Medicina Familiar del IMSS-Bienestar, espacios urbanos y Casas de Salud rurales. Esta mezcla puede acelerar la cobertura, aunque también obliga a revisar las condiciones de cada inmueble: superficie disponible, servicios básicos, accesibilidad, conectividad y capacidad para operar en los horarios anunciados.
El Gobierno federal calcula que la estrategia permitirá otorgar más de 40 millones de consultas al año. Como referencia operativa, esa meta equivaldría a un promedio superior a 3 mil consultas anuales por consultorio, antes de considerar diferencias entre zonas urbanas, rurales y de alta dispersión poblacional. La cifra, por sí sola, no permite conocer la productividad esperada en cada entidad, pero sí ofrece un parámetro para evaluar si la infraestructura habilitada está siendo utilizada.
El calendario: adecuaciones antes que operación
El primer hito será el 14 de septiembre de 2026, cuando comenzarán a formarse los Comités de Salud para el Bienestar encargados de acompañar las adecuaciones, mejoras y el equipamiento de los espacios. El mecanismo seguirá una lógica similar a La Clínica es Nuestra: la comunidad participa en la habilitación de los sitios y recibe recursos para realizar trabajos definidos por el programa.
En esa misma fecha abrirá la convocatoria para contratar al personal que atenderá los consultorios. El periodo informado por las autoridades va del 14 de septiembre al 31 de octubre e incluye médicos, licenciados, técnicos y auxiliares de enfermería. También podrán participar médicos jubilados, quienes conservarían su pensión, con salarios que podrían llegar a 20 mil pesos, según la información difundida durante la conferencia presidencial.
El calendario deja una ventana relativamente corta entre la selección de personal, la adecuación de inmuebles, la instalación de equipos y el inicio de operaciones previsto para enero de 2027. Por ello, el indicador clave no será únicamente cuántos lugares fueron anunciados, sino cuántos estarán habilitados, equipados y con plantilla completa al comenzar el año.
Farmacias del Bienestar: una red con varios formatos
La expansión farmacéutica comenzará en septiembre y avanzará de manera gradual hasta noviembre en las 24 entidades federalizadas. La red anunciada contempla más de 5 mil 500 puntos en Tiendas de Alimentación para el Bienestar, unidades de salud y otros espacios vinculados con el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar, además de mil máquinas automatizadas concentradas principalmente en ciudades y zonas metropolitanas.
El modelo está relacionado con Salud Casa por Casa. El personal médico y de enfermería que visita a personas adultas mayores y personas con discapacidad podrá emitir recetas para 22 medicamentos destinados a padecimientos leves y al control de enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión. Las máquinas utilizarán lectores de códigos QR; cuando el código no pueda leerse, el usuario podrá introducir información de manera manual, según los detalles reportados por El Universal.
Los consultorios del Servicio Universal de Salud, por su parte, tendrán acceso a hasta 90 tipos de medicamentos. La diferencia entre los 22 fármacos asociados con Farmacias del Bienestar y los hasta 90 disponibles en los consultorios es importante: se trata de dos capas distintas de atención y distribución, con poblaciones objetivo, recetas y puntos de entrega que deberán coordinarse para evitar duplicidades o confusión entre los usuarios.
La fotografía estatal todavía está incompleta
El anuncio nacional no sustituye un mapa detallado de ejecución. En Puebla, el gobierno estatal informó que recibirá 812 nuevos consultorios, cuya adecuación se realizará con participación de los Comités de Salud para el Bienestar. En Quintana Roo se reportaron 187 consultorios para sus 11 municipios: 81 en infraestructura estatal y 106 en infraestructura federal.
Estos datos muestran que la implementación puede combinar inmuebles de distintos propietarios y niveles de gobierno. También anticipan diferencias logísticas entre entidades con concentración urbana y estados con localidades dispersas, donde el traslado de personal, la conectividad y la reposición de medicamentos pueden convertirse en cuellos de botella.
En las fuentes consultadas no aparece todavía un desglose nacional completo con la asignación de los 12 mil 750 consultorios por estado, municipio, tipo de inmueble y fecha específica de apertura. Tampoco se detallan, para cada entidad, las plazas autorizadas, los presupuestos de adecuación ni los responsables de abastecimiento. Esa información será necesaria para distinguir entre una meta administrativa y una red efectivamente disponible para la población.
Qué debe medirse para saber si funciona
Desde una perspectiva de infraestructura y cadenas de suministro, el seguimiento debería concentrarse en cinco grupos de indicadores:
- Infraestructura: consultorios identificados, obras terminadas, espacios adaptados, equipamiento instalado y conectividad activa.
- Personal: plazas convocadas, contrataciones concluidas, cobertura por turno, rotación y vacantes persistentes.
- Atención: consultas realizadas, tiempos de espera, pacientes referidos y continuidad para enfermedades crónicas.
- Medicamentos: recetas surtidas, porcentaje de entregas completas, días de inventario, productos agotados y tiempos de reposición.
- Tecnología: disponibilidad de las máquinas, lecturas exitosas de códigos QR, incidencias de identificación manual y continuidad de internet.
La automatización puede reducir filas y acercar la entrega a zonas urbanas, pero no elimina los riesgos de abasto ni la necesidad de soporte técnico. Una máquina fuera de servicio, una receta que no se valida o un punto sin inventario puede convertir una solución digital en un traslado adicional para el paciente.
En breve
- El Servicio Universal de Salud contempla 12 mil 750 consultorios en 24 estados y operación prevista para enero de 2027.
- Las Farmacias del Bienestar crecerán de septiembre a noviembre hasta 6 mil 567 puntos, con mil máquinas automatizadas y lectores de códigos QR.
- El seguimiento deberá separar consultorios anunciados de consultorios abiertos, con personal, medicamentos, conectividad y atención comprobables.
Fuentes consultadas
- Presidencia de la República, comunicado del 25 de agosto de 2026, distribuido por PublicNow.
- Excélsior, información sobre el decreto y el calendario de los consultorios.
- El Universal, detalles de la expansión de Farmacias del Bienestar y las máquinas automatizadas.
- Gobierno del estado de Puebla, asignación estatal de 812 consultorios.
- Gobierno de Quintana Roo, distribución de 187 consultorios en la entidad.












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